Volviendo a Europa, en el siglo XIX se formalizó la entrega de licencias a las destilerías, reduciéndose la producción clandestina y estableciéndose el negocio en distintos lugares. Esto permitió la experimentación y aparición de tres principales tipos: de malta, elaborado principalmente con cebada malteada; de grano, hecho a partir de cebada sin maltear y maíz; y blended o whisky mezclado, que combina distintos whiskies.
Además, y debido a su expansión en el mundo, es posible reconocer algunos tipos de whisky a partir de su país de fabricación, siendo los más populares el:
- Whisky Irlandés: reconocido como “Whiskey”, está fabricado con cebada malteada, maíz y, en menor proporción, cereales como el centeno. Tiene una triple destilación, que le da un suave sabor.
- Whiskey Estadounidense: hecho a base de maíz, se caracteriza por ser ligeramente aromático y tener un sabor acaramelado.
- Whisky escocés: o también llamado “Scotch”, abarca una tradición milenaria que cuenta con denominación de origen. Su sabor es intenso, de color caramelo y un poco ahumado, características que puden hacelo aún más intenso según los años de envejecimiento.
Es esta intensidad y originalidad lo que hace del whisky escocés uno de los preferidos a nivel mundial. Hoy, Valdivieso te traslada a Escocia gracias a Whisky Wattsons.